Filosofía de la galería
IGallery nace de nuestra pasión por el arte, rebuscando en los estudios de los artistas hemos encontrado aquellas obras que habían sido solo bocetos, el comienzo de una historia o quedado arrinconadas debido a la vorágine propia del autor. Obras con un cierto sedimento, que son parte esencial de la evolución de cada uno de los artistas y que dan sentido a sus últimas creaciones expuestas en los circuitos de arte tradicionales.
Le ofrecemos un servicio novedoso gracias al cual podrá observar las piezas con detalle en cualquier momento y desde cualquier lugar, en caso de que alguna obra despierte su interés podrá verla en directo mediante una cita concertada.
Los artistas seleccionados exponen regularmente en galerías y museos de ámbito nacional e internacional como podrá ver en los currículums que adjuntamos.
Miradas Cruzdas | Alejandra Icaza, Tura Sanz Sanglas, Tatiana Stropp y Estefania Urrutia
Abraham Calero
Cosas. Trastos... nuestros mayores, nuestros recuerdos.
Un objeto es útil en la medida en que desempeña la función para la que fue creado o, en su defecto, alguna otra.
OLVIDADOS son retratos de objetos que fueron importantes, objetos que han vivido vidas mejores antes de ser sustituidos por otros más modernos, más hermosos, o simplemente... más nuevos.
Juguetes con los que nadie volverá a jugar, bicicletas que no pueden moverse, vinos que nunca serán servidos... objetos que han dejado de ser lo que eran, que han perdido su utilidad.
Recuerdos arqueológicos. Ancianos que muestran sin complejos el paso de los años, las heridas de la vida.
Polvo, oxido, esparadrapo, telarañas… tratadas con respeto y admiración; como si fueran canas, arrugas, ojos opacos o cicatrices.
Profundizando en su investigación sobre los límites de la fotografía, Abraham divide el objeto de estudio en sus elementos fundamentales, los fotografía por separado y los ensambla en un fotomontaje digital que él llama foto-reconstrucción.
De esta forma consigue imágenes de gran tamaño, nítidas, con profundidades de campo y perspectivas imposibles de otra forma.
Los objetos fotografiados enseñan abiertamente la intimidad de su historia. La intervención realizada persigue mostrarlos tal y como son, trascendiendo las limitaciones que la fotografía convencional impone y combinando la tecnología digital con el trabajo artesanal.
¿El resultado? Una imagen sencilla que pretende, no tanto mostrar el desenlace del consumo sino, dignificar el objeto fotografiado a través de la evocación de su recuerdo.
César Paternosto
Hacia 2002 comencé a trabajar en la serie que denominé Marginalidad y desplazamientos: bandas negras realizadas sobre fondo blanco, que fueron mis primeras obras en esta restringida gama. Las bandas se adhieren al perímetro de la tela, pero ocasionalmente se fraccionan, reapareciendo en el costado de la tela. Lo cual, como se observará, es una manera de sintetizar mi vieja aspiración a que la pintura sea leída en su totalidad objetual. Más de cuarenta años atrás, cuando vaciaba la superficie frontal del cuadro, obligaba al espectador a buscar ‘lo pintado’ sólo en los cantos, o sea los costados provistos por el bastidor. Ahora hay una imagen frontal –mínima—pero el espectador(a) que venza el hábito convencional de mirar la pintura de frente, es recompensado porque ha de obtener “más”: lo pintado en los cantos amplía la imagen, la completa. Es lo que llamo “la visión integral de la pintura.”
Durante más de una década restringí mi gama de colores al amarillo, rojo, blanco y negro, una gama de antiguo linaje que Plinio el Viejo, en su Historia Natural atribuía a los griegos y aunque sabemos que éstos utilizaban otros pigmentos, se piensa que Plinio estaba tratando de establecer una correlación de índole metafísica de estos colores “primarios” con los cuatro elementos aristotélicos, tierra, aire, fuego, agua. Si entonces me interesaba subrayar la resonancia simbólica e histórica de esta restringida gama de color, en los dos últimos años me he vuelto receptivo a otros pigmentos, precisamente para ampliar el registro de las tensiones lineales de las bandas –tonos de ocre, rojo oscuro, azul—que demarcan los espacios asimétricos de mis pinturas.
César Paternosto
Joan Cabrer
Pantalla completa
Mercè Vila Rigat
La información se desborda y supera los márgenes que le habían sido concedidos. Se cuela por las grietas, líquidamente, y llega hasta los espacios más ínfimos, gasificada. Avanza imperante y segura, en forma de color, de luz, de letra o de sonido. A menudo abandona su condición digital para humanizarse hasta hacernos dudar de donde empieza y dónde acaba la realidad, y hasta qué punto quién la crea no es lo era digital, la máquina o la tecnología.
Este flujo informativo, amorfo, adopta en cada caso la forma y naturaleza que más le conviene, con una rapidez que supera cualquier movimiento humano. Su capacidad de seducción es infinita y su poder de atracción se acerca a la perfección. Pero el error, a pesar de que ínfimo, también existe y, cuando lo detectamos, lo congelamos y lo explotamos. Así, la creación también dirige la mirada hacia este glitch o error, que surge en el contexto electrónico y posiblemente no tiene sentido fuera de este. El error en el sistema, el problema técnico o el intervalo de tiempo que transcurre hasta que una señal deja de dudar y encuentra su lugar se traduce en imágenes incómodas, imperfectas y movidas que dificultan la lectura adecuada de la pantalla completa.
Cabrer parte de este glitch y se acerca, haciendo un zoom que nos impide, ya del todo, leer la imagen original, centrando ahora la mirada en un detalle, un rincón o una rendija que nos impide intuir la fuente. El error se desvincula de su connotación peyorativa y se entroniza; se acomoda encima de la tela y la rareza digital se traduce al lenguaje pictórico. Los píxeles se vuelven pintura acrílica. Este zoom digital hecho de formas poligonales y cuadriculadas convive con imágenes microscópicas y vitales que nos remiten a las formas más orgánicas y celulares. Volvemos a confundir los límites de la realidad.
Pero esta confusión, escoltada por fragmentos de error y de caos, de manera incomprensible, se ordena. Porciones rectangulares, una junto a la otra y sin aparente relación entre ellas, se organizan mediante escalas de colores, degradados, conexiones, visiones microscópicas o la imaginación de miodesopsias pintadas. Todas las obras juntas crean una sola donde los fragmentos que las forman se reordenan por colores, por naturaleza o por error. La explosión cromática nos ofrece un estallido silenciado que sólo se para en breves y necesarios momentos. Entremedias de esta explosión imparable, de vez en cuando, la pausa, el blanco. El blanco como porción de calma, reserva donde el desbordamiento no ha llegado, el único respiro antes de la explosión informativa. El blanco como rayo iluminador.
Y salir de Pantalla completa. Contar segundos. Esperar el trueno.
Emilio Gañán
La pintura de Emilio Gañán trata, una vez más, de depurar y sintetizar las formas que ha generado a lo largo de los últimos años. Líneas y planos se distribuyen sobre la superficie del lienzo, donde tejen un sistema de expresión en constante movimiento.
Los valores en torno a la rítmica, la armonía y el equilibrio, Gañán los equipara a intereses musicales cuyo desarrollo temporal es similar a los patrones abstractos bidimensionales de su plástica.
La exposición proyectada para Igallery mostrará obras que según palabras del autor hacen alusión a "el movimiento de los cuerpos. A las fuerzas de la gravedad y la inercia en el espacio".
Translucent | Tatiana Stropp
De la parte superior para abajo, una pincelada. Seguida de otra y otras más sobre el aluminio. Surgen las pinturas de Tatiana Stropp en un duelo pictórico entre el translucir del soporte al fondo y las capas cromáticas que lo recubre. De una paleta variable se siguen bandas de transparencia, opacidad y fluidez; yuxtapuestas o entrelazadas en una aparente gramática formal repetitiva. Los pasajes tonales y las capas sucesivas se volvieron una marca distintiva de su trabajo.
Stropp mantiene este gesto de verticalidad durante su intensa performance de atelier la cual la hace constantemente alterar los ejes norte y sur del trabajo. El sentido final se da en el verso firmado en medio a una abertura de posibles a partir de los monogramas inscritos en los otros tres rincones.
Recientemente su pintura conquistó pliegue, una especie de volante rígido proyectado que discontinuó su gesto en una ruptura lineal, asumida como lenguaje en otras obras. El pliegue espacializó la pintura, proyectó difuso color a partir de su dorso y engendró nuevas relaciones sensoriales.
Rafaela Tasca
Junio 2016
“… la fosca no és la llum a l’inrevés”
Las fotografías realizadas para esta exposición son el resultado de una acción que empezaría con un cuadro en negro y una progresiva aportación de materiales y de luz. El tipo de cámara utilizado permite una elección muy precisa de las zonas de nitidez en la imágen.
Imágenes realizadas con el proceso del colodión húmedo ( siglo XIX) ,este proceso fotográfico introducido por primera vez en el año 1850 por Frederick Scott Archer para sustituir al daguerreotipo. El colodión liquido al que se ha añadido ioduro y bromuro de potasio se vierte sobre una placa de vidrio. Se sumerge luego en una solución de nitrato de plata con la consiguiente formación de ioduro de plata. Como tenía que revelarse de inmediato, la “placa húmeda” como así pasó a llamarse, obligaba al uso de cuartos óscuros portátiles para fotografiar en exteriores.
Obviamente las imágenes de esta exposición no recurren a ninguna intervención informática.
Miralls, ecos i ombres
Jorge Luis Borges (Buenos Aires 1899 - Ginebra 1986) hizo tres visitas a Mallorca. La primera, entre marzo y julio de 1919, la segunda fue una estadía más larga, desde mayo de 1920 a febrero de 1921; la última en 1980, año en que recibió el Premio Miguel de Cervantes. Borges creía que la poesía tenía la responsabilidad de ser un espejo de la realidad. En su poema 'Los espejos' (1960) , un soneto como muchos de sus poemas tardíos, describe la forma en que los espejos captan la realidad física interna, no sólo la que vemos reflejada. Aquí alguna líneas del mismo:
Infinitos los veo, elementales
ejecutores de un antiguo pacto,
multiplicar el mundo como el acto
generativo, insomnes y fatales.
Podría ser una visión del lenguaje como superficie reflectante, por lo que valdría también hacer una relación entre la pintura y esa superficie, igualmente capaz de efectos sensoriales o de identificaciones inquietantes. En los trabajos de Diego Pujal y David Rhodes, tales cualidades inherentes están muy presentes. Reflejos, repeticiones a modo de ecos, de sombras, son las características de las obras reunidas para esta exposición. Una dislocación que además de transitar de un lugar o de un espacio a otro genera cierta música visual, la posibilidad de un patrón rítmico y la transformación de una misma cosa que surge nuevamente pero de distinta manera.
Knopp Ferro | Playing with gravity
Toda una vida de estudio y dedicación da como resultado la maravillosa obra constructivista y minimalista del artista Austriaco Knopp Ferro. Sus principales obras llamadas por el mismo "Buques" son esculturas y performances de estructura minimalista, tridimensionales, cnstruidas con finas varillas de metal que desafían el espacio y su estructuración con su movimiento, creando así microespacios en el interior de cada obra. " A veces me tiendo bajo mis esculturas; forman en el techo de mi estudio un cosmos estrellado propio ".
Du – Al . Summer Exhibition 2015