Filosofía de la galería

IGallery nace de nuestra pasión por el arte, rebuscando en los estudios de los artistas hemos encontrado aquellas obras que habían sido solo bocetos, el comienzo de una historia o quedado arrinconadas debido a la vorágine propia del autor. Obras con un cierto sedimento, que son parte esencial de la evolución de cada uno de los artistas y que dan sentido a sus últimas creaciones expuestas en los circuitos de arte tradicionales.

Le ofrecemos un servicio novedoso gracias al cual podrá observar las piezas con detalle en cualquier momento y desde cualquier lugar, en caso de que alguna obra despierte su interés podrá verla en directo mediante una cita concertada.

Los artistas seleccionados exponen regularmente en galerías y museos de ámbito nacional e internacional como podrá ver en los currículums que adjuntamos.

Bruno Daureo

“Un momento antes de nada” La propuesta expositiva plantea la fotografía como un proceso abierto y en transformación, más que como una obra final cerrada. El título “Un momento antes de nada” alude a la necesidad de hacer una pausa y reflexionar antes de abordar cualquier proyecto, situándose en ese instante previo donde todo está por definirse. A partir del paralelismo entre el mar, abierto y orgánico. Y el laboratorio, controlado y experimental, se destaca la luz como elemento central, no solo ilumina, sino que transforma, revela y reescribe la realidad. La primera sala presenta paisajes marinos contemplativos que exploran la memoria, el tiempo y lo inestable, buscando capturar momentos en constante cambio. La segunda sala, en cambio, se adentra en el proceso creativo, mostrando la obra en desarrollo a través de experiencias inmersivas con luz, proyecciones y sombras, donde la percepción se vuelve dinámica. El recorrido invita al espectador a pasar de una actitud pasiva a una participación activa, entendiendo la fotografía como una forma de pensamiento e interpretación. En conjunto, la exposición propone reflexionar sobre la luz como un fenómeno cambiante y poético, y sobre la experiencia de “habitar” las imágenes más que simplemente observarlas.

Km. 0


Crick Crack ’25 | Pepe Cañabate, María Cano, Juanjo Alfonso y Bruno Daureo

No es la primera vez que iGallery plantea una propuesta bajo el título Crick Crack. Se trata de proyectos en los que un artista representado por la galería, Pepe Cañabate en esta edición de 2025, propone a otros autores exponer juntos en la galería. A su invitación siguen respuestas; de ahí, más preguntas, dudas y afirmaciones, asonancias y contrastes, puntos de convergencia o distancia. Un ir y venir que nutre el diálogo; y, cuando finalmente las obras se instalan en el espacio de la galería, una exposición. En este caso, las obras de Juanjo Alfonso, María Cano, Pepe Cañabate y Bruno Daureo funcionan como una conversación abierta sobre el medio fotográfico, donde cada pieza enriquece la lectura del conjunto, dando pié a un juego de resonancias visuales, conceptuales o temáticas que invitan al espectador a observar lentamente; incluso a volver atrás, mientras deambula por esta exposición, para mirar otra vez y mejor. Los cuatro autores proponen desacelerar el ritmo con el que consumimos imágenes para aprender a mirar. Nos invitan a descifrar sus fotografías, llenando ausencias y recorriendo indeterminaciones. Sus obras dejan espacio para que el público aporte su experiencias y su lectura. Los cuatro fotógrafos de Crick Crack’25 no lo cuentan todo. Se precisa ir completando los huecos de sus relatos; ausencias que solo una lectura atenta y personal puede colmar; algo que, frente a la sobreinformación actual, se agradece mucho

Isabel Servera

iGallery se complace en anunciar ‘Tejer el gesto’, la primera exposición individual de Isabel Servera (Artá, 1986) en la galería. En esta esperada ocasión, que coincide además con la inauguración del nuevo espacio expositivo de iGallery, la artista mallorquina residente en Barcelona presenta nuevas obras de dos de sus conocidas series tituladas ‘Ripunts’ y ‘Tramas’. Dos cuerpos de trabajo que hacen hincapié en la repetición pero también en la memoria. Unas obras llevadas a cabo por medio de unos pocos gestos, aparentemente simples aunque cargados de simbología y, en realidad, fruto de un conocimiento lentamente sedimentado. La artista se entrega obstinadamente a procesos artesanales cuyo contexto bien conoce y ha investigado en profundidad desde diferentes enfoques. En efecto, este proyecto se sitúa entre la habilidad y el error humano, la edad de la técnica y la autobiografía, el valor del hacer manual frente a la reproducción mecánica (la que, supuestamente, es replicable ad infinitum)

Eduard Arbós

ESPAIS [12-24] “Es necesario dar lugar a la falta, que la nada exista, es necesario crear un andamiaje para la nada”. Jacques Lacan Espais (12-24) es una propuesta que viene a significar el vacío mediante un conjunto de pinturas, dibujos y esculturas que buscan generar, mediante una sintaxis espacial y constructiva, un diálogo relacional desde el cual poder interrogar los modos de representar el espacio a través de los códigos del arte y, al tiempo, nuestro modo de leer e interpretar las imágenes y los signos. A partir del año 2015 (tras la pérdida total de visión en el ojo derecho) mi obra sufre un cambio radical pasando de unos trabajos geométricos centrados en el espacio, a unas propuestas -esencialmente dibujos en grafito donde se entremezclan indistintamente figuración y abstracción- con la imagen y el lenguaje como protagonistas. Se trata de unas propuestas articuladas mediante la recopilación, asociación y relación de imágenes extraídas, en su mayoría, de archivo. Una metodología utilizada de nuevo en “Espais (12-24), solo que, en este caso, la búsqueda se ha realizado sumergiéndome en mi propio archivo generando, así, una mirada retrospectiva donde se han recuperado una serie de imágenes, bocetos de obras nunca antes realizadas, que vienen a conformar esta nueva propuesta donde convergen pasado y presente. El código del título “(12-24)”, nos remite al año de gestación y al de la realización de estas pinturas. Una secuencia temporal, doce años de diferencia, durante los cuales se han producido profundos cambios en la mirada y, en consecuencia, en el enfoque general de la obra. Y es desde este salto temporal que emerge el interés de una propuesta que, contraponiendo pasado y presente, incide de nuevo en conceptos como la imagen y el lenguaje partiendo de un archivo personal que viene a reafirmar la circularidad de la imagen y la contextualidad de su lectura e interpretación. Eduard Arbós

Carlos Pascual

En el instante en que el artista decide abandonar la reproducción directa de la naturaleza y forja una imagen a su maniera, evitando deliberadamente recordar la distorsión visual impuesta por la perspectiva, propone un lenguaje autónomo, un lenguaje que solo requiere la expresión abstracta de los contornos y las cualidades de la pintura sin necesidad de ninguna justificación teórica. La obra de Carlos Pascual alcanza este cenit al liberarse de todo lo que la limitaba en su expresión plástica, dando origen a un lenguaje que se nutre y se agota en su propio ser. Un trance que va más allá de cualquier interpretación formalista, semejante al cuadrado de Malevich, donde no solo discutimos sobre planitud y monocromía, sino que penetramos ya en el terreno de lo metafísico. Y es que la pintura acontece en el lienzo, donde la abstracción se despliega, germina y se expande, al mismo tiempo que el velo del color, volviéndose abstracto, desafía simultáneamente la conceptualización, tejiendo un misterioso diálogo con lo inefable.

Adolfo Estrada

Estrada: arquetipos espaciales En 1918, un grupo de artistas -entre los que se encontraban Piet Mondrian, Theo Van Doesburg y Georges Vantongerloo- escribieron el Primer manifiesto De Stijl, anunciando la aparición de una corriente artística que permitía superar la dicotomía moderna entre el individuo y el mundo. Planos rectangulares, colores puros y el predominio del movimiento vertical y horizontal marcan el primer momento de esta vanguardia comprometida en sacar a la luz una nueva conciencia del tiempo, basada en el equilibrio sintético de lo individual y lo universal. El trabajo de Estrada dialoga estrechamente con estas ideas. Con un admirable sentido de la investigación y la coherencia, asume el rectángulo como forma geométrica primordial tanto en sus pinturas como en sus obras tridimensionales, incluidos sus proyectos arquitectónicos. Obras como Pintura 0380 (2003), Pintura 0444 (2004) y toda la serie de Catorce estaciones (1995) tienen un alma propia que parte de los surcos naturales de la madera o del papel que les hacen de soporte, de las marcas gestuales de la aplicación del color y de la vibración de composiciones unas veces más serenas, otras más sincopadas. Como señala el arquitecto Carlos Martí, Estrada trabaja con “arquetipos espaciales”, tal como lo hicieron Malevich y Mondrian que también revelan su tendencia al modelo arquetípico y simbólico. Temporalidad, espacialidad y sonoridad forman así la amalgama estética de sus obras, dotando a cada una de ellas de un cuerpo único, dotado de una fuerte estructura: una síntesis de lo individual y lo universal. Guilherme Guimarâes Sebastião

Crick Crack ’23 | Fèlix Coll, Jon Amorrortu y Pol Pintó


Rachel Hellmann

En el trabajo de Rachel Hellmann parece haber, en principio, dos elementos prominentes y claramente distintos que orquestan todo su lenguaje dentro de los estrictos cauces de la abstracción geométrica. Se trata de la línea y el color. Las formas geométricas precisas de Rachel Hellmann remiten a fragmentos de arquitecturas. Se asemejan a retales de construcciones inacabadas, elementos rescatados para albergar el color. Para conseguir esta aparente inmediatez, es necesaria una composición atenta en la que no se ahogue el factor intuitivo, sino que se imponga. La artista vigila con eficacia el ritmo de la exposición, proponiendo un conjunto de obras con una infinidad de ecos entre ellas. El color, repetimos, es el gran protagonista. Su percepción física supera los límites del papel y de la madera para aventurarse en un espacio mucho más amplio. Las líneas rectas y los ángulos, tras una prolongada atención a las esculturas-pinturas y a las pinturas sobre papel, desaparecen. Entre las obras, los colores se mezclan continuamente.

Versatilidad y diferencia: cerámica contemporánea

Català Roig, Roger Coll y Vince Palacios, son tres creadores muy distintos que utilizan la cerámica para comunicar su empatía con las formas del arte y la naturaleza. Sus respectivas visiones y modalidades cerámicas ejemplifican la potencia expresiva de esa pulsión. Distintas y complementarias versiones de formas de un sentimiento y un aliento artístico que se materializa, las creaciones de Català, Coll y Palacios son el mejor reflejo de la actualidad de la cerámica contemporánea y ejemplifican la razón por la que el mundo del arte internacional está apostando por esta técnica que sigue manteniendo su pulso al tiempo y cuya versatilidad representa perfectamente estas palabras de Maurizio Ferraris: “La imaginación es retención y combinación, pasado que se dirige al futuro y materia que se predispone para el espíritu” . Pilar Ribal Simó Diciembre, 2022